La calabaza naranja

mucho más que un símbolo de Halloween

Cada octubre, el naranja vibrante de las calabazas inunda escaparates, jardines y hogares de medio mundo. Se ha convertido en el emblema indiscutible de Halloween, pero su historia es mucho más antigua, sorprendente y global de lo que imaginas. Detrás de esa sonrisa tallada y siniestra se esconde un viaje que cruza océanos, milenios y leyendas. Acompáñanos a descubrir los secretos de la calabaza de Halloween.

🎃 Origen y nombre real: un tesoro americano

A pesar de su asociación con la cultura estadounidense, la calabaza es originaria de Norteamérica, con sus raíces más profundas en el sur de México y la región mesoamericana. Su nombre científico es Cucurbita pepo, y pertenece a la misma familia que el melón, el pepino y la sandía.

Los estudios arqueobotánicos sitúan su domesticación hace entre 8,000 y 10,000 años, lo que la convierte en una de las plantas cultivadas más antiguas del continente, incluso anterior al maíz. En México, donde tiene una larga historia culinaria, se le conoce comúnmente como «calabaza de Castilla» o «calabaza de Halloween».

Un dato curioso es que, aunque hoy la relacionamos con la decoración, para las culturas prehispánicas era un pilar de la alimentación. Formaba parte de la «milpa», junto al maíz y el frijol, y de ella se aprovechaba todo: la pulpa, la flor y las semillas.

📜 La historia: de los nabos irlandeses a las calabazas americanas

La tradición de tallar calabazas no nació en Estados Unidos, sino que es el resultado de un fascinante choque cultural. Su origen se remonta a la antigua festividad celta de Samhain y a una leyenda irlandesa.

El protagonista es «Jack el Tacaño», un granjero astuto y avaro que logró engañar al Diablo en varias ocasiones. Como castigo, a su muerte, fue condenado a vagar por la tierra para siempre, sin ser aceptado ni en el Cielo ni en el Infierno. Como única compañía, el Diablo le entregó un nabo ahuecado con una brasa eterna en su interior para que iluminara su camino.

Durante siglos, en Irlanda y Escocia, las familias tallaban rostros grotescos en nabos, remolachas y patatas y los colocaban en las ventanas la víspera de Todos los Santos para ahuyentar a los espíritus malignos y a la figura de Jack.

El gran cambio ocurrió en el siglo XIX, con la llegada masiva de inmigrantes irlandeses a Estados Unidos (impulsada por la Gran Hambruna de la Patata de 1845). Al intentar replicar su tradición, se encontraron con que los nabos eran escasos y difíciles de tallar. En su lugar, descubrieron una hortaliza nativa, gigante, blanda y de un naranja brillante: la Cucurbita pepo. La sustitución fue inmediata: era más fácil de vaciar, ofrecía un «lienzo» perfecto para esculpir y su tamaño permitía poner una vela en su interior.

Así nació la Jack-o’-lantern moderna. La tradición se fusionó con la cultura local, y para finales del siglo XIX, la calabaza naranja ya había destronado por completo al modesto nabo europeo.

✨ Curiosidades que te sorprenderán

  1. Récords mundiales de peso: La calabaza es una de las hortalizas que puede alcanzar tamaños descomunales. El récord Guinness a la calabaza más pesada del mundo lo ostenta una variedad cultivada por Ron Wallace en Rhode Island, EE. UU., que llegó a pesar 1,431.5 kilogramos (3,156 libras) en 2026. Ese mismo año, otra calabaza gigante fue tallada para convertirse en la Jack-o’-lantern más grande del mundo.
  2. No todas sirven para tallar: Existen variedades específicas para la decoración. La ‘Connecticut Field’ es una de las más antiguas y vendidas para este fin, mientras que la ‘Howden’ es la favorita de los agricultores por su color naranja intenso y su corteza gruesa que facilita el tallado. Las calabazas destinadas a la cocina suelen tener una pulpa más dulce y menos fibrosa.
  3. Un nombre con historia: El término inglés «pumpkin» proviene del griego «pepon», que significa «melón grande», y llegó al inglés a través del francés «pompon». El nombre «Jack-o’-lantern» significa literalmente «el farol de Jack» y también hace referencia a un fenómeno natural nocturno, el fuego fatuo, que antiguamente se asociaba con espíritus.
  4. Un manjar, no solo un adorno: En México y otros países de Latinoamérica, la calabaza de Castilla es un ingrediente estrella en la gastronomía de otoño. Con ella se prepara el tradicional dulce de calabaza en tacha, un postre a base de piloncillo y especias que es común durante las celebraciones del Día de Muertos. Sus semillas, las pepitas, son la base del famoso pipián, un mole típico de Puebla.

📉 El dato más relevante: la Calabaza de Castilla en 2025

Para la variedad más emblemática de la temporada, la calabaza de Castilla, la producción reportada para 2025 es notablemente menor que la de años anteriores. Según datos de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP) de la Secretaría de Agricultura, en 2025 se cosecharon 13,183.9 toneladas de calabaza de Castilla en 978.5 hectáreas.

  • Principales estados productores: La producción se concentró en Guerrero, Veracruz, Michoacán y Sonora, entidades que en conjunto aportaron el 89.4% de la producción nacional de esta variedad.
  • Comparación con 2024: Esta cifra representa una caída significativa si la comparamos con las 30,858 toneladas que se reportaron para 2024. Es un dato que vale la pena resaltar, ya que muestra una variación importante de un año a otro.

📊 El panorama general de la calabaza en 2025

Si ampliamos la mirada para incluir todas las variedades de calabaza (calabacita, de castilla, de semilla, etc.), las estimaciones para 2025 son diferentes:

  • Un caso de crisis en Campeche: Un dato contrastante y muy específico para 2025 es la situación del cultivo de chihua o «calabaza semilla» en Hopelchén, Campeche. Según reportes de finales de 2025, este cultivo no registró cosechas en el año, a pesar de que en 2024 había alcanzado más de 8 mil toneladas. Esto ilustra que el comportamiento del sector es muy heterogéneo según la región y la variedad.

💎 Resumen

Mientras que la calabaza de Castilla, el símbolo tradicional del Día de Muertos, muestra una producción más modesta en 2025 (poco más de 13 mil toneladas), el panorama general de todas las calabazas en México se estima en torno a las 700 mil toneladas. Esto refleja que México es un productor masivo, pero que las variedades de exportación y mercado interno (como la calabacita) tienen un peso mucho mayor en el volumen total que la calabaza de temporada.


De parte de Todo para Invernadero esperamos que este recorrido por la historia de la calabaza naranja te haya resultado interesante. Es fascinante cómo un simple fruto puede conectar a los antiguos agricultores mesoamericanos con las leyendas celtas y las celebraciones modernas de todo el mundo.

¿Conocías alguno de estos datos? ¡Déjanos tus comentarios!

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