Esta es una pequeña guía de plásticos agrícolas para invernadero y campo que te ayudará a elegir el mejor según lo que necesites.

Cómo elegir el plástico agrícola ideal para tu cultivo

Cada tipo de plástico agrícola está pensado para resolver un desafío distinto en el campo. Desde regular la luz solar hasta mantener el suelo libre de maleza, pasando por proteger los frutos del calor excesivo. Aquí te contamos, de forma sencilla, cuál es la función de cada uno de nuestros productos para que aciertes a la primera.

Controlar la luz con suavidad y proteger del frío

Cuando el sol aprieta y los cultivos sufren quemaduras o estrés, necesitas una cubierta que filtre la luz sin oscurecer el invernadero. El Plástico Blanco Difuso Calibre 720 está fabricado en polietileno de alta densidad de 180 micras y lleva aditivos que dispersan los rayos solares en todas direcciones. Esa luz difusa llega a cada hoja, elimina las sombras duras y reduce los golpes de calor, porque además bloquea un 25 % de la radiación directa.

Por si fuera poco, su fórmula térmica ayuda a retener el calor acumulado durante el día y lo libera despacio por la noche, suavizando esos cambios bruscos de temperatura que tanto castigan a las plantas. Ideal para lechugas, ornamentales de sombra o esquejes en zonas de alta insolación.

Dominar la luz y la maleza con una sola lámina

Hay ocasiones en las que necesitas un control absoluto de la luz, e incluso crear oscuridad total. Para eso existe el Plástico Bicolor Blanco/Negro Calibre 750. Su cara blanca refleja la luz y mantiene fresco el interior; su cara negra impide por completo el paso de los rayos solares, eliminando las malas hierbas sin necesidad de herbicidas.

Esta lámina de doble cara, con un robusto espesor de 187.5 micras, es la preferida para la micocultura. Colocando el blanco hacia fuera y el negro hacia dentro se consigue la cámara oscura y fresca que necesitan las setas y los champiñones. También funciona de maravilla como acolchado de larga duración en hortalizas de ciclo largo o en faldones de invernaderos comerciales.

Calentar el suelo, retener la humedad y bloquear lo indeseado

El Plástico Negro Calibre 600 es un clásico que no falla. Su color absorbe la radiación solar durante el día y calienta la tierra, lo que adelanta las cosechas en primavera. Al ser completamente opaco, ahoga cualquier mala hierba y reduce la evaporación del agua de riego, una ventaja enorme en zonas áridas.

Sus 150 micras le dan resistencia suficiente para aguantar toda una campaña como acolchado de suelo en melón, tomate o sandía. Además, tiene un uso muy ingenioso en ornamentales: al cubrir cultivos como la Nochebuena se puede programar su floración forzando la oscuridad en el momento justo.

Reflejar luz para cosechas más brillantes

Cuando el objetivo es maximizar la calidad visual del fruto y reducir el estrés por calor en el suelo, el aliado es el Plástico Acolchado C90 Plata/Negro. La capa exterior plateada refleja hasta la mitad de la luz solar hacia la planta, iluminando el envés de las hojas y uniformizando el color de frutos como la fresa, el pimiento o el tomate. Esa misma reflexión actúa como repelente natural de pulgones y mosca blanca.

La capa interior negra mantiene el suelo libre de hierbas sin químicos y evita que la tierra se caliente en exceso, algo muy valioso en agricultura orgánica y en zonas con radiación intensa. Su calibre de 22,5 micras está pensado para acolchados de temporada, resultando muy fácil de instalar y manejar.

Proteger el suelo sin asfixiarlo

Distinto a todos los anteriores, el Plástico Ground Cover es una malla tejida de polipropileno que deja pasar el agua y el aire mientras bloquea la luz. Está diseñado para cubrir pasillos en viveros, invernaderos o áreas de trabajo donde se necesita un control duradero de la maleza sin encharcar el terreno.

Al ser permeable, respeta la vida del suelo y evita la erosión en taludes y laderas. Su tejido resistente soporta pisadas y carretillas, y gracias al tratamiento UV puede permanecer en el campo durante muchas temporadas sin degradarse. También se utiliza como base para macetas en producción o para estabilizar zonas de acopio de materiales.

Tan importante como escoger el plástico correcto es colocarlo bien. Las cubiertas se tensan en las horas cálidas para que queden lisas y sin flameo, y conviene proteger siempre los puntos de rozamiento con la estructura. Los acolchados se extienden sobre suelo húmedo y se entierran los bordes para que el viento no los levante. En el Ground Cover, unas simples grapas de fijación bastan para mantenerlo en su sitio.

Todos los productos cuentan con protección UV y una vida útil garantizada que te dará tranquilidad temporada tras temporada. Si los cuidas con limpiezas suaves y reparas a tiempo cualquier rasguño, alargarás todavía más su rendimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio